La primer técnica, la cual considero básica y recomendable por varias razones es el lápiz o grafito, es un material barato al alcance de todos y proporciona la facilidad de modificar muestro proyecto las veces que sean necesarias, hasta alcanzar nuestro gusto. Los antiguos trabajaban con carbón principalmente para realizar sus bocetos, pero eso es otra historia.Por lo pronto es necesario adquirir un juego de lápices para dibujo artístico de los números B, 2B, 3B, 4B, 5B, 6B, 7B, 8B y 9B.
El otro material es la elección del papel, consigamos alguno que esté libre de ácido en las casas de dibujo y elijamos un color blanco para empezar, también podemos utilizar un cuaderno de dibujo profesional para lápiz y carbón.
Listo nuestro primer ejercicio es aprender a esfumar de oscuro a claro, el propósito del ejercicio es conocer como se comportan los distintos grados de dureza del lápiz y los oscuros que se logran de acuerdo a esta característica, lo segundo es adquirir destreza en los movimientos del brazo y el hombro para trazar o esfumar y por último alcanzar la calidad necesaria de esfumado para realizar algún proyecto que nos interese dibujar.
Como material secundario se requiere un navaja para sacar puntas a los lápices, las puntas del grafito deben medir poco más de un centímetro de preferencia, esto nos sirve para inclinar fácilmente el lápiz cuando estamos dibujando y abarcamos un área ligeramente mayor al esfumar, lo que al final determina la calidad del claro oscuro, por ende es importante evitar los sacapuntas.
El tamaño del papel debe ser un tamaño mediano de unos 30X40 centímetros aproximadamente, para que nos sea cómodo y suficiente realizar el ejercicio.
